the september issue
reflexiones y otras delicias cienagueras mensuales para los miembros de la sociedad del zuncho, la cooperativa secreta de @lacienaga.co. por silvana bonfante g.*
para nadie es un secreto que desde siempre me ha gustado la moda. hoy, a los 49 años, después de un breve pero exitoso experimento en la materia, emprendo en serio con el proyecto de mis sueños: la ciénaga. y por aquí les voy a contar todos los detalles.
que a una antropóloga le guste la moda no suele ser muy bien visto en los entornos académicos (por lo menos así era en mi época de estudiante por allá por los noventa), pero mirar el mundo sin apreciar el cómo y el por qué se cubre y adorna el cuerpo el prójimo es como negar que el vestir es una de las principales herramientas que utiliza el ser humano para configurar su identidad cultural. así las cosas, que el título de mi primera entrada sea precisamente “the september issue” no es sólo una feliz coincidencia -los entendidos ya sabrán de lo que hablo-, sino que también intenta ser un juego de palabras: issue como publicación periódica e issue como asunto, como lío, como bololó. porque socies, emprender a los 49 es un verdadero bololó, pero de eso ya iremos hablando.
al grano: si estás leyendo esto o recibes esta newsletter es porque ya perteneces oficialmente a la sociedad del zuncho, una comunidad en la que hablaremos básicamente de la ciénaga, el emprendimiento que nos concierne, además de otras delicias y sabrosidades que intentarán alimentarte el alma e incentivarte a visitar de vez en cuando mi tienda, porque de algo tiene que vivir la emprendedora. y todo comienza por mi temprano interés académico hacia el tejido y la trama, por mi pasión hacia los contenedores tejidos o “artefactos” para cargar cosas, o por decirlo en cristiano y no en antropológico: canastos (cestos, canastas, cestas, capazos, baskets, tote baskets, maket baskets…), prometo ir corrigiendo el sesgo.
ya siendo toda una cultural advisor, tiempo después, me tropecé en villa de leyva, un municipio del altiplano cundiboyacense colombiano, con una mujer campesina que, además de tejerlos y usarlos para transportar la compra del mercado del pueblo hasta su casa, como es lo lógico, decidió venderlos sin mucho optimismo a las turistas de ojo entrenado como yo, que si el marido que me acompañaba no me hubiera puesto freno todavía estarían todos reposando en mi casa.
de eso hace más de dieciséis años y desde entonces no ha habido trabajo (con estricto código de vestuario o sin él), fiesta, parranda, viaje, control de aeropuerto, autobús intermunicipal, hasta barco transcontinental en el que ése, el canasto fundacional y algunos amigos suyos más, me acompañaran en el viaje literal y metafórico de la life, sin importar el clima, el atuendo, la situación sentimental o la meteorológica. no se los voy a mostrar porque de él me regaré en prosa en otra ocasión pero sí les dejaré por aquí uno de mis favoritos, que afortunadamente hoy cuelga del brazo de una maravillosa valenciana:
*(a que me quedó bonita la foto)
no se imaginan lo que me costó decirle adiós y por eso dudo a veces del éxito de este negocio, pero avanzando que es gerundio y lo que se viene es bueno: en este momento en una cooperativa de artesanos de bogotá se está tejiendo la primera tanda que se dividirá en tres hermosas colecciones: la cápsula de lanzamiento que por su combinación de colores y por la época del año poéticamente se llamará equinoccio, la cápsula negra de apenas 40 unidades en colaboración con el artista y ceramista colombiano sergio ferro rojas que llevarán consigo una pequeña obra de arte hecha una a una por sus propias manos:
*(a really, really, really sneak peek, crédito del artista)
y una cápsula base permanente pero fluctuante, colorida y viva como la ciénaga misma.
de aquí a que todo esté listo para ponerse a la venta faltan todavía dos meses porque un canasto no se hace en dos días, señora, y mientras tanto yo debo padecer viendo cómo es que les creo la expectativa, alimento el hambriento feed, hago todos los cursos de marketing y anti-marketing de la web, pienso en funnels, ROIS y leads, le digo a noa -el nombre que decidió ponerse la entidad de chatgpt que me colabora con el flow- que me recuerde llamar a ver qué es lo que pasa con las etiquetas que no terminan de llegar, decido qué plataforma es mejor según para qué cosas o si de una vez me suscribo a todas y ya iremos viendo (esto es real). lo anterior mientras hago estos dibujitos para mi maestro artesano -porque por teléfono y a 8000 kms. de distancia se complica la cosa de la comunicación-…
…o mientras me convenzo de que debería sacarme un pase para ir a la MBFW Madrid 2025 y pagarlo en cuotas con klarna para conocer el recién inaugurado pabellón de artesanías (aunque de verdad le estoy pidiendo a san antonio que me mande por correo un par de entradas para el desfile inaugural de mi paisana y por cierto diseñadora de mi primer vestido de novia, silvia tcherassi). y así un largo etcétera.
como premio por haber llegado hasta aquí y como lo prometido es deuda, cada uno de los issues de esta sociedad irá acompañado por su correspondiente playlist o banda sonora, en la que intentaré invitar a talentosas mujeres, del mundo de la música o no, a curarla especialmente para ustedes y para que conozcan a otras compañeras de género que se mueven en sus campos de trabajo como peces en la ciénaga tanto o claramente mejor que yo (pun intended).
la de este mes corre por mi cuenta por ser la iniciática y para que de paso se suscriban a nuestro spotify que dado lo anterior promete ser toda una joya. click abajo para escuchar “equinoccio sounds” :
si te ha gustado lo que has leído, si tienes ganas de más, si te apetece saber cómo se prepara un arroz con coco o si tienes curiosidad por saber si ya atravesaron el atlántico y llegaron sanos y salvos los canastos a madrid, suscríbete y cuéntale al o la de al lado tuyo que haga lo mismo. que este es un proyecto especial, nacido del corazón; más especial aún cuando sepas que cada uno de ellos será único, no sólo porque estará hecho a mano sino porque no habrá dos iguales. cada una de las etiquetas estará sellada con un número de identificación que te garantizará que más que un objeto utilitario llevarás contigo a dónde vayas una obra de arte, creada bajo los principios del upcycling y que te va a durar toda la vida.
¿qué es el zuncho? ¿por qué la ciénaga? escríbeme y te lo cuento. no gender, no season, no age.
#laciénaga #nogendernoseasonnoage
*fundadora y directora creativa de la ciénaga, además de presidenta honoraria de la sociedad del zuncho, silvana bonfante g. es antropóloga y selectora musical, dedicada entre otros oficios a promover desde diversas instituciones la cocina y los sonidos colombianos en el exterior. no ha escrito libros, sembrado árboles, ni tenido hijos, pero es experta en salsa y prepara un arroz con coco de muerte. de un incendio probablemente salvaría algún canasto y su lego de plaza sésamo. actualmente vive en madrid y en las redes es @lazaradavis.





Can’t wait to get one, they are beautiful